En la ruta china de la seda, 2 de junio 2011: el rey mono y la domesticación del budismo en China

El oasis de Tulufan (Turpan), en la actual región autónoma uygur de Xinjiang, es el lugar donde la rama norte de la ruta de la seda, tras haberse separado de la rama sur en Xining (al norte de Lanzhou en la provincia de Gansu), se volvía a bifurcar, lanzando una rama central que se iba hacia lo que hoy es Kirguistán bordeando por el norte el desierto Taklamakan. Mi itinerario contempla seguir esa ruta hasta Kashgar y de ahí devolverme por la ruta sur hasta Xining.

A medida que uno se acerca a Tulufan desde el este, el paisaje empieza a parecer diseñado por un acuarelista que es a la vez geómetra. Montañas y viñedos se van ordenando en colores básicos, para nada matizados, y según perfectas simetrías. Continúe leyendo En la ruta china de la seda, 2 de junio 2011: el rey mono y la domesticación del budismo en China →

En la ruta china de la seda, 27 de mayo 2011: testimonios de pasos por Dunhuang y los cultos de los idólatras

Dunhuang está lleno de pasos, pasos de hombres y pasos entre fronteras.

Su territorio es pródigo en lugares que recuerdan o han guardado para la posteridad la cultura y la historia chinas, sobre todo aquella que testimonia la riquísima textura de interacciones culturales a lo largo de esta ruta llamada “de la Seda”.

Es como si este tan extremo entorno se hubiera sabido lugar de paso, por sobre todo. Y lugar de paso en los varios sentidos que la lengua admite. Zona de tránsitos y transiciones. De pasos de viajeros y de eventos y de todo aquello que pasa en el sentido de llevárselo el tiempo. De pasos fronterizos y derroteros entre mundos mentales precariamente equilibrados. Continúe leyendo En la ruta china de la seda, 27 de mayo 2011: testimonios de pasos por Dunhuang y los cultos de los idólatras →

En la ruta china de la seda, 27 de mayo 2011: Con rocinante en la ciudad de los demonios

El legendario monje budista Xuanzang es conocido en toda China por su famoso viaje a la India emprendido en 629 DC. Era todavía joven cuando decidió partir en busca de los originales de las escrituras budistas, que le ayudaran a despejar el desorden que había en la transmisión de los textos a su país, con múltiples versiones y un sinfin de contradicciones entre ellas.

Xuanzang en ruta hacia el oeste, con Marco Polo siguiéndole los pasos detrás suyo, escultura en Jiayuguan, foto de Enzo Cozzi
Xuanzang en ruta hacia el oeste, con Marco Polo siguiéndole los pasos detrás suyo, escultura en Jiayuguan, foto de Enzo Cozzi

La dinastía Tang que entonces gobernaba China había cerrado las fronteras. Fiel al lema, ¡todavía muy actual!, de que en China es mejor estrategia pedir perdón después que pedir permiso antes, Xuanzang hace caso omiso y parte no más. Sin permisos ni salvoconductos. Continúe leyendo En la ruta china de la seda, 27 de mayo 2011: Con rocinante en la ciudad de los demonios →

En la ruta china de la seda, 28 de mayo 2011: con Cristóbal y Marco en Dunhuang

El cosmos, además de permitirse conmigo un severo humor y de hacer justicia sin tolerarme dolo, gusta de jugar, a mis expensas, con las palabras y los nombres. Si sólo fueran eso, palabras y nombres, sería un juego sin resto ni excedente. Pero ese juego del cosmos deja resto pues pone gente en mi camino cuyos nortes o destinos se cruzan con los míos. Y eso lo cambia todo para adelante…

Como ustedes saben, si han estado siguiendo mis crónicas, a este viaje le he llamado: “Hijos de Colón, nietos de Marco Polo”. Pues bien, en un alarde de lo que mi entrañable guía Gabriel Bunster – siguiendo a K.G. Jung y otros – gusta de llamar “sincronicidades”, pero que yo prefiero apelar “germinaciones” pues “sincronicidad” lo hallo muy estático y muy neutro afectivamente – el cosmos me los mandó a los dos a entreverarse con mi viaje. Continúe leyendo En la ruta china de la seda, 28 de mayo 2011: con Cristóbal y Marco en Dunhuang →

En la ruta de la seda, 26 de mayo 2011: de piedras, golondrinas y camellos. Elegías de exilio en el fuerte de Jiayuguan

Enzo en las almenas del fuerte de Jiayuguan, 26 de mayo 2011
Enzo en las almenas del fuerte de Jiayuguan, 26 de mayo 2011

El fuerte de Jiayuguan, mítico comienzo de la Gran Muralla (“mítico”, digo, porque la Gran Muralla comienza en realidad mucho más al oeste de allí), fue por dos milenios el paso fronterizo emblemático entre la China y los territorios al oeste. Hubo otros fuertes mucho más al oeste, como el Paso de Jade de la Dinastía Han, que también visitaré, pero ninguno imprimió su sello en el imaginario cultural chino con la potencia del fuerte de Jiayuguan.

Tras pasar por ella, en un rincón a la derecha de la “Ultima Puerta Bajo el Cielo” (también llamada “Gran Paso Bajo el Cielo”), que es como llaman a la puerta este del fuerte (o sea la que mira hacia China), hay una gran pìedra ahuecada de tantos golpes que le han dado. Cuando la golpeas con un guijarro, si sabes golpearla, cantan las golondrinas que han desde siempre hecho suyo ese lugar. Continúe leyendo En la ruta de la seda, 26 de mayo 2011: de piedras, golondrinas y camellos. Elegías de exilio en el fuerte de Jiayuguan →

En la ruta china de la seda: Jiayuguan 26 de Mayo 2011: un muelle sepulcral en el comienzo de la civilización

El taxi se detiene frente a una barrera con una garita que dice: “ticket office”. Alrededor todo es tierra y pedregal. A lo lejos se divisan montañas, achatadas por un horizonte interminable. Más cerca se ven usinas, otro vasto horizonte de ellas, supurando fumarolas. Y más cerca aún, pero igual a varios kilómetros, alamedas y huertas, circunvaladas por el desierto. Pero allí donde me hallo no parece haber nada. Sólo piedras y huellas de neumáticos en la tierra suelta. Bajo a comprar mi entrada a “la nada”.

La portera me explica que con su ticket podré ver el primer “muelle” de la Gran Muralla, más el fuerte de Jiayuguan, otrora famoso paso fronterizo entre la civilización china y la “barbarie” de las estepas, más un kilómetro de Gran Muralla encaramándose por las montañas que flanquean el paso por el norte. Continúe leyendo En la ruta china de la seda: Jiayuguan 26 de Mayo 2011: un muelle sepulcral en el comienzo de la civilización →

En la Ruta china de la Seda, Beijing 21 de mayo de 2011: culturas cruzadas en el templo de la Tierra

El mejor humor – el único digno del nombre – es aquel a expensas de uno mismo, decía Cesar Vallejo (mi poeta top latinoamericano), quién detestaba el humor a costa de los demás, al que llamaba “aristofánico” (de Aristófanes, el gran dramaturgo humorista griego, pero que al vate peruano poco le tincaba).

¿O sería Mariátegui (José Carlos, autor de los 7 Ensayos de interpretación de la realidad peruana) el enemigo del humor a costa del otro…? Ahora me ha entrado la duda, se me están cruzando los pensadores peruanos. Cosa que viene a cuento, como verán más abajo.

Una larga seguidilla de improbables experiencias sufridas en carne propia, a lo largo de muchos años, la última de ellas ahora recién en China, me han venido a convencer de que quienquiera que fuese nuestro peruano, no tenía razón. El mejor humor es el del cosmos, cuando se las ingenia para ordenarte tu drama de tal manera de burlarse de tí y del otro y de todo lo demás humano, al mismo tiempo.

El último episodio lo viví este 21 de Mayo, en el Templo de la Tierra, en Beijing, Continúe leyendo En la Ruta china de la Seda, Beijing 21 de mayo de 2011: culturas cruzadas en el templo de la Tierra →

Nietos de Marco Polo, hijos de Colón: viaje por la China de la ruta de la seda

En estos confines de las ‘Indias Occidentales’ somos todos simbólicamente hijos (bueno, hijastros, naturales… huachos como dice Sonia Montecino, lo que sea) de Cristobal Colón. Eso es sabido.

Marco Polo recorriendo la ruta de la seda - ilustración del Atlas Catalán, cerca de 1375 DC
Marco Polo recorriendo la ruta de la seda - ilustración del Atlas Catalán, cerca de 1375 DC

Lo que es menos sabido es que también somos nietos de Marco Polo. Continúe leyendo Nietos de Marco Polo, hijos de Colón: viaje por la China de la ruta de la seda →

¿Shakespeare en Chile, hoy? – anatomía de una necesidad

(Mi título es un homenaje a Felipe Pimstein, cuyo libro, Hamlet. Anatomía de la ambigüedad leía yo poco antes de la debacle en 1973)

Vengo entrando a Santiago desde Viña del Mar por la Costanera Norte. Los meandros del Mapocho le imprimen una fuerza ‘G’ a mi jeep que me empuja suave pero firmemente de lado a lado. Mis espaldas disfrutan las presiones del serpentino vaivén. Arrebujada en su archipiélago de montañas, Santiago se ve hermosa desde el sinuoso talud carretero. Movimiento y paisaje conspiran para darme algo como un arrullador masaje (o mensaje), que me baja la guardia y mal me prepara para el frenesí que sé que me espera al salir del túnel que en pocos minutos va a tragarme.

La radio del vehículo viene eructando (es bien chicharrienta) una entrevista a un joven dramaturgo y director chileno que acaba de estrenar una obra donde “subvierte a Shakespeare”. Continúe leyendo ¿Shakespeare en Chile, hoy? – anatomía de una necesidad →